Identificando las actividades más rentables

08 Jul 2020

Como emprendedor, los ingresos que uno tiene tienen más que nunca ligados al trabajo propio y los resultados generados (no existen premios por antigüedad, aumentos por acuerdos de sindicato ni por política de empresarios). Esto hace que el mar sea crucial para entender qué son las actividades que tienen mayor rentabilidad, o qué es mejor económicamente en función del esfuerzo que tienen.

 

Sin dudas, antes de esto existen también otras consideraciones: las actividades que uno desarrolla ser ser placenteras, permitiendo crecer y expandir nuestras mentes.

En cuanto a la rentabilidad, es importante entenderla para poder planear: tendremos actividades que rinden muy bien económicamente y por eso será bueno apuntar a aumentarlas en el futuro. Por otra parte, de este análisis también puede surgir una actividad que no es tan rentable como otras pero uno decidir mantenerla porque es muy valiosa en otro aspecto. En cualquiera de los casos, la pregunta es: ¿cómo identificar las actividades más rentables?

 

Registrar la inversión requerida

La expresión más clara de este punto está en las horas de trabajo que consumen cierta actividad. Para aquellos que se desempeñan en rubros de servicios como programación, diseño o traducción, solo por dar algunos ejemplos, llevar a cabo un registro preciso de las horas trabajadas en los diversos proyectos será una excelente forma de conocer el estado que ha sido la inversión hecha en ellos. Después de todo, esos son los costos directos que los proyectos tienen (los indirectos seleccionados el alquiler o la cuenta de luz, pero esto es otro tema).

Al final de cierto período, debemos sumar todas las horas invertidas

Para llevar a cabo un registro de horas, será necesario contar con una simple planilla con días, proyectos y espacios para completar las horas trabajadas en cada caso. Al final de cierto período, debemos sumar todas las horas invertidas en un proyecto para entender cuánto tiempo de trabajo hemos dedicado. Luego, tomar los ingresos que el proyecto generó en ese período y dividirlos por las horas trabajadas. Esto nos devuelve un valor por hora, el cual es un parámetro con el que muy fácilmente podemos comparar proyectos y actividades entre sí.

 

Con este ejercicio se puede llegar a la conclusión de que cierta actividad rinde mejor que otra o incluso que cierto cliente paga mejor que otro. Tomar los valores absolutos que paga una actividad o cliente (por ejemplo, el total del proyecto es por $ 500) puede ser comprometido y no tener en cuenta el esfuerzo es el esfuerzo que implica.

En otros rubros

 

Para entender la rentabilidad de una actividad, también tenemos que considerar otras cosas. Por ejemplo si uno construye lámparas artesanales, además de las horas que implica construir una habrá que considerar los costos de los materiales. En ese caso, la fórmula implicará tomar los ingresos, restarle los costos de los materiales y recientemente a ese resultado dividido por las horas trabajadas. Lo bueno de esto es lo que será útil para comparar actividades muy disímiles (construir lámparas y traducir textos, por ejemplo) ya lo que se contrasta es lo mismo: el valor por hora.

Cobrar más caro por la actividad, o disminuir las horas trabajadas.

 

Sabiendo que el valor por hora consta de tan solo dos componentes, hay variaciones de dos formas de mejorar: aumentar los ingresos, cobrar más el mar por la actividad, disminuir las horas trabajadas. Para este último punto, será de gran utilidad ir a formas de trabajo más rápido y lograr una mayor eficiencia.

 

Este punto es muy personal. Si bien en términos generales uno entiende que debe trabajar más en las actividades que mejor rinden económicamente, lo cierto es que a la hora de dividir el tiempo propio entrar en juego otros factores que no deben ignorar. Habrá actividades que no impliquen ingresos hoy día pero sí funcionó a futuro (como capacitar o dedicar tiempo a ventas); tengamos actividades que impliquen pocos ingresos o gastos adicionales pero son cruciales para descansar o desarrollar otras áreas de interés; incluso habrá actividades en donde entrenar en el juego varias cuestiones emocionales y por ende el factor económico y no tenga peso.

 

En todos los casos, lo ideal es lograr un equilibrio en donde uno pueda tener ingresos razonables según las expectativas y deseos propios al mismo tiempo que se usa el tiempo para cosas positivas.

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